Llego el momento de hablar de un jugador que me tiene enamorado, el de la foto, llamado Ryad Boudebouz. Este argelino de tan solo 21 años se está consolidando, pese a la clasificación de su actual equipo, en uno de los jugadores más en forma de la Ligue 1.
Hasta hace poco se encontraba disputando la Copa Africa de Naciones, pero ya ha vuelto con su equipo, puesto que Argelia ya ha caido eliminada del torneo.
No se habla mucho del futuro de este jugador en Europa, así que de momento el F.C. Sochaux puede estar tranquilo, pero no por mucho tiempo seguro. Seguro que a final de temporada o puede que en año y media, no puedo asegurar nada, está vistiendo otra camiseta que no le quede tan pequeña.
Su forma de jugar me recuerda mucho a esos jugadores peleones de la vieja escuela, esos que nos tuvieron enamorados en los 90, veasé Bakero o Gullit. Es una de las perlas emergentes del viejo continente, puesto que pese a jugar con Argelia, porque el así lo ha decidido, su autentica nacionalidad es la francesa.
A favor:
Es muy rápido por banda y realmente desequilibrante cuando se pone a jugar por el centro del campo, ya sea como falso 9 o trequartista. Su verdadera demarcación es atacante tirado a banda derecha, aunque también se desenvuelve bien por la izquierda, lo que hoy llamariamos, erroneamente, un extremo derecha. El verdadero nombre de este demarcación es volante, un extremo es más de caracter ofensivo y juega a la altura del 9 solo que tirado a una banda, mientras que un volante juega en tres cuartos, creando con el centro del campo.
Aquí, tenemos a Ryad en una de sus famosas carreras por banda, con la Selección de Argelia.
En contra:
Lo peor de este crack francés es su poca capacidad asociativa, vamos, que es un egoista. Su ego y afán de protagonismo en tan inmenso que casi le imposibilita dar un 'pase de la muerte' si puede hacer algo por evitarlo.
A punto de disparar a puerta en un partido de la Ligue 1.



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